¿Termo eléctrico o gas?

Última actualización: 27.06.22

 

Elegir entre los dos sistemas más conocidos para obtener agua caliente en casa, podría ser un reto. Pues tanto la tecnología de gas como de electricidad ofrecen puntos a favor y en contra. Además, no podemos dejar de lado la importancia de obtener un buen ahorro en las facturas a fin de mes.

 

A la hora de buscar un termo de gas o eléctrico, que proporcione agua caliente para la familia, más allá del confort que estos sistemas puedan brindar, es importante evaluar su desempeño. Sobre todo, en épocas de invierno, cuando se eleva su pico de consumo.

 

Lo que debes saber de los termos de gas

Los termos de gas tienen un funcionamiento sencillo. Prácticamente asemejan a una olla gigante. Cuentan en su interior con fogones por medio de los cuales sale el gas; una vez que se enciende, esos fogones generan llamas y calientan el agua contenida en el tanque. Una vez que el agua alcance la temperatura esperada las llamas se apagarán y tendrás el agua lista para ducharte.

Ahora bien, cuando el grifo se abre completamente y el agua comienza a correr, ingresará agua fría al tanque y el termostato se activará, encendiendo nuevamente el fogón para incrementar la temperatura.

Ventajas

Son sistemas que están disponibles en diversos formatos y podría ser la opción más económica de tener agua caliente, sobre todo si la vivienda tiene instalación de gas.

El gas es una fuente de energía natural y se puede controlar fácilmente su consumo.

Desventajas

Su desempeño podría verse afectado por la presión de agua que surte la red.

No provee agua caliente de manera inmediata, por lo que se debe esperar a que las llamas calienten el agua contenida en el tanque, encendiendo con anticipación el dispositivo para poder utilizar el ACS en el momento requerido.

En casos de temperaturas negativas o frío extremo, puede ocurrir que el gas no suba adecuadamente.

Tipos de suministro de gas

Gas butano

El gas butano ofrece varios tamaños y cuenta con una válvula que facilita la conexión bien sea con el termo de gas o con un calentador de butano. Tienen la desventaja que para su instalación es necesario poner la bombona en un sitio con buena ventilación y una vez que se agota, se debe reemplazar.

Gas natural

Este tipo de gas no requiere que dispongas de un espacio para su instalación, ya que el suministro llega directamente al hogar por tuberías. En estos casos, no solo funciona para los termos de gas, sino que también es de utilidad para alimentar otros electrodomésticos.

Gas propano

A diferencia de un termo de gas butano, los equipos que trabajan con gas propano ofrecen una potencia de calor más alta, pudiendo elevar la temperatura del agua hasta 44ºC. Sin embargo, consumen más energía y requiere de mayor espacio para su instalación. Es un gas que cuenta con un índice de congelación muy bajo, por lo que es una buena alternativa para los hogares sin acceso a gas natural y que están ubicados en zonas muy frías.

 

Los termos eléctricos, una opción más avanzada

Los termos eléctricos son equipos avanzados en cuanto al calentamiento de agua se refiere. Funcionan con una resistencia que calienta el agua sin necesidad de combustión y esta almacena en una cuba o calderín para distribuirla posteriormente en el baño, lavadero, cocina, etc.

Ventajas

Los modelos avanzados pueden ofrecer un termostato que controla la temperatura y brinda un plus de seguridad.

También pueden ser capaces de controlar su autocalentamiento y su autollenado.

Utilizando un temporizador se puede programar y configurar su encendido para disfrutar de agua caliente en horas puntuales, sin necesidad de desperdiciar energía.

Desventajas

Su estructura necesita de un espacio determinado para su instalación.

Para saber cómo elegir un termo eléctrico debe evaluarse la cantidad de personas que vivan en la casa. Por lo que será necesario adquirir un modelo más o menos grande para que ofrezca agua caliente para todos; ya que esta no es ilimitada.

Una vez que los termos eléctricos se vacían y comienza de nuevo su llenado, no se activan hasta que la temperatura del agua haya alcanzado su nivel programado; lo cual implica esperar una hora aproximadamente.

Consumen alta energía.

No debemos confundir un termo eléctrico con un calentador eléctrico, ya que estos últimos son equipos capaces de calentar el agua de manera instantánea; por lo que en la medida que entra por la tubería, su sistema de serpentines la calienta rápidamente. A la hora de elegir entre un calentador eléctrico o de gas, es importante que cuentes con un suministro de agua con la presión requerida, de lo contrario, no se activarán los sistemas para que enciendan y realicen su función. Esto afecta principalmente a los hogares que tienen un calentador en la planta baja y necesitan agua caliente en el piso superior.

El consumo energético y la importancia del ahorro

Los termos eléctricos no se pueden medir por unidades de consumo, ya que el gasto está determinado por la tarifa eléctrica que posee cada hogar. Sin embargo, en promedio, estos dispositivos consumen 2800 kWh en una familia de 4 personas. El termo a gas, por su parte, es más asequible a nivel económico, ya que las bombonas o el suministro por tubería resultan más baratos que la electricidad.

Cuando se busca un uso consciente del termo, que reduzca el consumo energético y que favorezca el ahorro en la factura de la luz, es importante realizar algunos cambios de hábitos.

Primeramente, es aconsejable darse baños cortos usando sólo la ducha y olvidándose de las bañeras. También es importante utilizar un programador o temporizador para el termo eléctrico.

Si tienes un sistema de gas, podrías aprovechar el agua fría que sale del grifo antes de la caliente, para rellenar el cubo de la fregona o para regar el jardín.

Por último, un acto de conciencia es no dejar el grifo abierto mientras te enjabonas.

Indistintamente de la decisión tomada entre una y otra modalidad, el mantenimiento de estos sistemas es algo que no se puede dejar de lado; dada su importancia para prolongar su vida útil. Por esto, la mejor opción podría ser buscar un profesional, experto en limpiar un termo eléctrico. Lo más probable es que también, este mismo técnico estará al tanto de cómo limpiar un calentador de gas. Con este tipo de acción preventiva puedes asegurar su correcto funcionamiento por más tiempo.

 

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