Todo lo que debes saber sobre los radiadores eléctricos

Última actualización: 09.12.19

 

Los radiadores eléctricos son unos aparatos que proporcionan calor que ayudan a combatir el frío, por lo que son unos productos útiles cuando llegan la temporada invernal. Sin embargo, deberás considerar los tipos de radiadores, así como también sus ventajas y desventajas para que puedas seleccionar el que más pueda satisfacer tus necesidades.

 

Tipos, ventajas y desventajas de los radiadores eléctricos

Si entre tus planes tienes pensado adquirir el mejor radiador eléctrico, tienes que evaluar algunas de las ventajas y desventajas que posee cada uno de tipos de radiadores eléctricos para que puedas seleccionar un modelo que cumpla con tus expectativas.

 

Radiadores acumuladores eléctricos

Básicamente, estos productos funcionan con unas resistencias que calientan las cerámicas o metales del interior durante un tiempo determinado y, cuando alcancen la temperatura que el usuario desea, la van soltando a un mismo nivel, por lo que son unos equipos prácticos y ahorradores.

Ventajas: Este tipo de radiadores son fáciles de instalar, no necesitan mantenimiento y su tiempo de vida útil es mayor en comparación a los otros tipos de radiadores eléctricos.

Desventajas: Pueden tardar tiempo en acumular el calor y estos no son portátiles, por lo que no podrás cambiar su ubicación. Adicionalmente, son capaces de eliminar el agua del ambiente, lo que proporcionará un ambiente mucho más seco. 

 

Radiadores de bajo consumo

Estos productos tienen la particularidad de consumir menos electricidad, pero tardan mucho más tiempo en calentar, esto es debido al tipo de fluido que utilizan en su interior, por lo que son unos aparatos prácticos para que mantengas tus áreas comunes en temperaturas adecuadas durante el invierno sin que afecten significativamente tu factura de servicios.

Ventajas: Pueden continuar irradiando calor a pesar de que se hayan apagado o desconectado.

Desventajas: Dependiendo del tamaño del área y evaluando el tiempo que tardan en calentar, algunos modelos suelen consumir la misma potencia que un radiador eléctrico convencional.

 

 

Radiadores eléctricos con fluido caloportador

Estos tipos de radiadores necesitan de un fluido en su interior para su funcionamiento, por ejemplo, como el aceite o el agua; lo que les permite calentar y distribuir la temperatura de forma uniforme. Además, estos también podrán almacenar calor hasta por más de 3 horas, lo que es un aspecto práctico para evitar encenderlo a cada momento.

Ventajas: Estos productos pueden calentar el entorno de una forma mucho más rápida y almacenar el calor para luego expulsarlo poco a poco. Adicionalmente, hay modelos que vienen con ruedas para que puedas cambiarlos de lugar.

Desventajas: No son unos productos ideales para un uso excesivo, por lo que deberás encenderlos y apagarlos cada cierto tiempo. Adicionalmente, su estructura puede causar quemaduras de primer grado, lo que puede ser un peligro para los niños y las mascotas.

 

Radiadores eléctricos por infrarrojos

Estos son unos aparatos que lanzan ondas con la capacidad de proporcionar calor a diferentes tipos de cuerpos, muebles y objetos, por lo que son ideales para calentar los asientos del comedor, del baño y hasta la propia cama.

Ventajas: Estos suelen ser mucho más económicos que los otros tipos de radiadores que mencionamos, por lo que podrás adquirirlo a un bajo coste. Aunado a ello, estos en su mayoría vienen en forma de panel, lo que ayudará a que aproveches mejor el espacio en tu hogar.

Desventajas: Pueden consumir mucha más electricidad, ya que, hay que mantenerlos conectados a una fuente de energía.

 

Convectores eléctricos

Los radiadores del tipo convectores calientan el aire que pasa a través de sus resistencias, disminuyendo el frío mucho más rápido en el área, por lo que son unos productos útiles para que los coloques en las estancias más transitadas y calientes tu hogar.

Ventajas: Algunos modelos cuentan con un liviano peso e incluyen ruedas en sus patas, por lo que podrás moverlos a cualquier lugar de tu hogar. Adicionalmente, hay modelos de convectores eléctricos que incluyen un sistema de sobrecalentamiento para evitar daños en el equipo y en el hogar.

Desventajas: Estos pueden consumir mucha más energía cuando se coloca en habitaciones grandes, lo que puede afectar tu factura de luz. Además, con un uso excesivo puede secar el ambiente, lo que tendrá como consecuencia la propagación del polvo.

 

 

Radiadores eléctricos de tecnología seca

Básicamente, estos productos vienen presentados en su interior con unas placas térmicas de aluminio que se calientan con mucha facilidad. Además, son unas opciones factibles para instalarla en los baños, ya que, son los espacios más utilizados en el hogar. No obstante, hay modelos que vienen con cerámica o mármol y estos poseen mayor concentración de calor, pero tardan un poco más en calentarse.

Ventajas: Puede proporcionar calor por largos períodos de tiempo y después de haberlo apagado.

Desventajas: Algunos modelos tardan en calentarse. Además, el uso en exceso puede eliminar el agua del aire del entorno.

 

¿Dónde deberás instalar tu radiador eléctrico?

Primero, deberás tener en cuenta el lugar que deseas calentar. Además, este deberá tener ventilación para que pueda enfriarse rápidamente cuando dejes de utilizarlo y no sea un peligro para los niños y las mascotas de la casa.

Además, tendrás que quitar los objetos en su alrededor para que el radiador pueda trabajar con más eficacia. 

Otro aspecto que tienes que tener en cuenta es que, después de colocar el radiador en el suelo, deberá haber por lo mínimo 10 centímetros de distancia entre la pared y el equipo para que el aire pueda pasar fluidamente y así se pueda calentar sin ningún problema. 

 

¿Radiador de aceite o radiador eléctrico?

Si hasta el momento aún no te has decidido por algún tipo de calefacción para tu hogar, te aconsejamos que tengas en cuenta lo siguiente:

Los radiadores de aceite pueden proporcionar calor con mucha facilidad, aún después de haberlos apagado o desconectado. Además, la mayoría de estos productos son portátiles, por lo que podrás ubicarlos en cualquier parte de tu hogar y así puedas tener tus zonas de confort calentitas.

Por otro lado, algunos modelos de radiadores eléctricos son de fácil instalación y no requieren de un mantenimiento especial, por lo que será mucho más prácticos para poder ahorrar algunos euros. Adicionalmente, estos no generan ningún tipo de sonido u olor que pueda afectar la salud de los miembros de tu familia, por lo que te recomendamos tener en cuenta esta característica antes de adquirir algún modelo.

 

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