Nace una nueva generación de estufas ecológicas en contraposición a los modelos convencionales

Última actualización: 21.07.19

 

Las estufas ecológicas se presentan en el mercado como una nueva generación de equipos de calefacción y cocción con particulares características de construcción, pensadas para contribuir en la mejora de nuestro tan deteriorado medio ambiente y, al mismo tiempo, ofrecer una mejor experiencia de uso con respecto a la eficiencia térmica.

Cada año, el mercado da la bienvenida al invierno, presentando un variado catálogo de calefactores y cada uno de ellos promete ser la mejor estufa del momento, capaz de sosegar el frío habitual de la temporada. Sin embargo, el uso masificado de este tipo de aparatos es considerado nocivo para el ambiente, que actualmente se encuentra bastante deteriorado a causa de las constantes emisiones contaminantes de tipo domésticas e industriales.

Esta problemática ha encendido las luces de alerta de las diferentes organizaciones ambientales a nivel mundial, quienes a través de múltiples campañas se han dado a la tarea de concientizar a la población y promover una cultura de respeto por el entorno natural. Por ello, cada día son más los fabricantes de electrodomésticos que se suman a esta lucha, mejorando el consumo eléctrico, empleando biocombustibles y reduciendo las emisiones contaminantes en sus productos.

Un buen ejemplo es la nueva generación de estufas ecológicas, con las que podremos reducir significativamente el impacto negativo que año tras año le propiciamos al planeta, con el uso de los equipos de calefacción convencionales.

 

Conozcamos un poco acerca de las estufas ecológicas

Si eres de las personas que durante un largo tiempo ha sido fiel a los equipos de calefacción convencionales, es posible que el tema de las estufas ecológicas te genere una serie de interrogantes, como saber qué aspectos específicos hacen las convierten en equipos respetuosos con el medio ambiente.

Para comenzar, podemos decir que este tipo de estufas incorpora materiales y revestimientos en su estructura libres de agentes contaminantes, por lo que no tendrás que preocuparte por el desprendimiento de ningún tipo de partícula, debido a la acción de las altas temperaturas adquiridas tras su puesta en marcha.

Otro aspecto a destacar en las estufas ecológicas es que su módulo de quemado ha sido diseñado para aprovechar al máximo el calor generado por la quema de los leños, evitando que se escape, contrario a lo que ocurre en los modelos convencionales.

Es así como la estufa ecológica es capaz de brindar una mayor eficiencia térmica, calentando la estancia o cociendo los alimentos en menor lapso de tiempo. Asimismo, se propicia una reducción en la cantidad de combustible empleado, ya que se logra conservar la temperatura por más tiempo y, por ende, utilizas menos cantidad de leña en cada una de las recargas del área de incineración.

Por último, este tipo de aparatos no permiten las emisiones dentro de la habitación en donde han sido instalados, incorporando un sistema de conductos de salida de gases que los movilizan al exterior. Pero no te preocupes, esta emisión dirigida al ambiente es mucho más reducida que el volumen de gases emitidos por los aparatos convencionales.

 

 

¿En qué nos beneficia adquirir una estufa ecológica?

Los beneficios ofrecidos por las estufas ecológicas son múltiples. Esto es posible gracias a que los fabricantes han generado una serie de modificaciones internas en los equipos, mejorando así nuestra experiencia de uso y beneficiando al medio ambiente.

Cuando ponemos en marcha una estufa ecológica, estamos evitando la concentración en el aire de benceno, óxido de nitrógeno, formaldehídos y monóxido de carbono, que son gases nocivos que se originan a partir de la quema de la leña. Dicha reducción es de hasta un 90%.

Además, al tener en casa una estufa ecológica, disfrutaremos de una mayor eficiencia energética, debido a que su cámara de incineración ha sido aislada, por lo que la generación del calor es mucho más rápida y concentrada. Así que obtendremos más volumen de calor y economizamos un 60 % de madera en cada recarga. Esto es bastante favorecedor para nosotros al poder sosegar el frío y/o cocer los alimentos en menor tiempo, así como también para los bosques que están expuestos a la tala indiscriminada.

 

¿Cómo está estructurada una estufa ecológica?

Las estufas ecológicas por lo general poseen un cuerpo robusto acompañado de un diseño rústico en el que destaca una elaboración de la estructura en ladrillos, incorporando además algunos complementos metálicos y aislantes para el interior de la cámara de incineración, quemadores, cenicero, entre otras partes.

El módulo de combustión destaca por ser espacioso, ofreciendo cabida a troncos de 30 a 50 centímetros de largo. En la parte superior, incorpora algunos hornillos con diámetros variados, pero lo suficientemente amplias para una adecuada colocación de las ollas. De esta manera, se logra aprovechar el calor generado para una más rápida cocción de los alimentos, así como también es posible evitar la fuga del humo por los alrededores de dicha pieza.

El diseño incorpora un sistema de túneles con un diámetro que puede variar de 8 a 12 centímetros, para que el humo transite correctamente. Por su parte, la entrada dispuesta para la introducción de los troncos se encuentra a una distancia aproximada de siete centímetros con respecto al primer piso de la estructura. Esta área posee una embocadura con formato promedio de 40 x 20 centímetros, ofreciendo además una apropiada entrada de aire, que es bastante conveniente para el proceso de combustión.

Entre las partes de la estufa ecológica no podemos dejar de mencionar la presencia de una chimenea, ya que a través de este conducto son evacuados los gases al exterior.

 

 

Algunas prácticas recomendaciones para alargar la vida útil de la estufa

Una estufa ecológica, al igual que cualquier otro modelo, requiere de ciertos cuidados, que te permitan alargar su vida útil y mantener el funcionamiento en óptimas condiciones.

La limpieza en este tipo de aparatos es fundamental, siendo necesario realizarla aproximadamente cada tres meses. Claro está, esto dependerá del uso que le des al equipo, ya que si lo enciendes frecuentemente podría necesitar mantenimiento una vez al mes. Así que asegúrate de vaciar completamente el cenicero, asear el interior del módulo de quemado y retirar el hollín acumulado en los conductos.

Con respecto a la chimenea de la estufa, necesitarás colocar algún tipo de protección en la parte superior. De esta manera, evitarás que entre cualquier tipo de objeto o que los pájaros aniden dentro de la estructura.

 

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