Importancia de la luz en el diseño de ambientes

Última actualización: 23.04.24

 

La iluminación es uno de los aspectos principales que deben considerarse al diseñar un ambiente. Dependiendo del espacio que se trate, la luz deberá tener características específicas para proporcionar la sensación correcta a los habitantes. En este sentido, las recomendaciones de los expertos son una guía invaluable.

 

Aunque podría parecer que con colocar una bombilla en el lugar correcto es suficiente para iluminarlo, lo cierto es que si se desea crear un hogar acogedor y funcional o un espacio que tenga mayor énfasis, la luz es un elemento fundamental.

La luz es capaz de otorgar carácter a una zona, resaltando su arquitectura. De igual manera, tiene el poder de transformar completamente un espacio. Si observamos las edificaciones más antiguas podemos descubrir que los diseñadores la han tenido en cuenta para crear efectos muy interesantes, que dan realce a todo el conjunto y destacan su belleza.

 

Tipos de luz

Iluminación ambiental o iluminación básica: su función es facilitar la observación del espacio y permitir la orientación en él. Se puede definir también como luz para ver. Es la que nos aporta confort visual y suele “bañar” todo el espacio en cuestión para que cualquier punto del lugar se pueda percibir con facilidad.

Esta iluminación puede brindarse a través de pantallas, lámparas industriales dispuestas en las zonas centrales o tiras led que aporten luz indirecta pero suficiente para proporcionar una visualización completa del lugar.

Iluminación de bañado: es aquella destinada a destacar un objeto por encima de la iluminación básica. Es la que establece jerarquías sobre los elementos decorativos o áreas del lugar. Su finalidad es hacernos dirigir la mirada hacia los detalles arquitectónicos del techo, de un nicho, etc.

No necesariamente tiene que tratarse de una iluminación intensa. De hecho, con sutiles cambios de luz es posible guiar la mirada, atrayéndola. Se considera como una iluminación decorativa y suele aprovechar las cualidades de la luz indirecta.

Iluminación de proyección y acento: podría decirse que una vez que la luz de bañado ha cumplido su función de dirigir la atención del espectador, la luz de proyección y acento terminará de guiarla hacia un objeto en concreto. Este tipo de luz es la que encontramos en los museos, cuando existe iluminación dirigida hacia una obra de arte. De preferencia, debe formar un ángulo de 30º con el objeto para evitar deslumbramientos.

También es común encontrarla en repisas y podría decirse que es una luz para contemplar.

 Luz de trabajo: es la que proporciona la iluminación suficiente para realizar una tarea específica y puede consistir en luces auxiliares que se colocan sobre áreas concretas. Por ejemplo, en una oficina, dichas luces podrían estar dispuestas sobre cada escritorio. Incluso, podrían consistir en una sencilla lámpara de mesa. En la cocina las encontramos en la campana extractora, para iluminar la zona de cocción, o encima de la mesa principal en la que se va a llevar a cabo todo el proceso de preparación.

 

Cuánta luz se debe utilizar

Ahora que nos queda más claro que para dar realce a una estancia se necesita más que un solo tipo de luz, vamos a enfocarnos en algunos detalles importantes, como la cantidad de luz que será necesaria para iluminar un espacio en particular.

El objetivo es lograr que la luz se conserve en equilibrio con el espacio para proporcionar bienestar. No debe ser tanta que nos haga sentir deslumbrados, pero tampoco debe ser insuficiente, ya que esto podría ocasionar agotamiento visual.

 

Determinar el área

Una multiplicación que incluya la longitud de la habitación en metros por su ancho nos permitirá obtener el área a iluminar. El resultado de esta operación aritmética nos arrojará una cantidad en metros cuadrados que nos será de gran utilidad al momento de calcular cuántos lúmenes se requieren para otorgar comodidad visual al permanecer en dicha habitación.

Cantidad de iluminación por habitación

Una vez que se conoce el área, ahora es necesario multiplicar esa cantidad por los requisitos de iluminación de cada zona. A continuación, te mostramos una tabla de orientación para que puedas determinar los lúmenes requeridos en cada caso. Esta estimación se suele hacer en “foot candles”. Deberás convertir el área a iluminar a pies cuadrados para obtener el resultado correcto.

Espacio Foot candles
Sala de estar 10-20
Cocina en general 30-40
Estufa 70-80
Fregadero 70-80
Comedor 30-40
Habitación principal 10-20
Cuarto de baño 70-80

Suponiendo que deseamos iluminar el área del fregadero de una cocina, que mide aproximadamente un metro cuadrado. Entonces, deberemos considerar que un metro cuadrado equivale a 10,76 pies cuadrados. Esta cantidad se multiplica por los requerimientos de la tabla (70-80) y nos da como resultado que se requieren entre 700 y 800 lúmenes para iluminar esta zona. Con este dato en mente ya puedes buscar una bombilla o varias bombillas para alcanzar esta cantidad de lúmenes.

 

Consejos de acuerdo a cada zona a iluminar

Salón: la iluminación en esta zona debe crear un espacio para relajarse; por eso se prefieren las luces suaves, pero suficientes. Para complementar, una luz de trabajo adicional, como una lámpara, podría ser el complemento ideal, que permitirá leer cómodamente en un sofá cama o reposet. Además, se pueden resaltar elementos decorativos con una luz de bañado.

Cocina: se considera en esencia una zona trabajo, por eso se requiere iluminación intensa. En este sentido, las bombillas fluorescentes son una buena alternativa.

Comedor: se prefiere una iluminación general tenue. Sin embargo, deberán existir luces auxiliares que permitan aclarar la zona de la mesa. Esto es indispensable para que los alimentos se perciban en todo su esplendor, así resultan más apetitosos. Una solución práctica es instalar alguna lámpara de luz regulable. De esta forma, se puede atenuar la luz cuando sea necesario para cambiar al ambiente.

Baños: También requieren suficiente iluminación. Se puede destacar el área del espejo con luces incandescentes o tiras led, además de una luz general de gran capacidad.

Como hemos podido notar, hay muchos aspectos que se deben considerar cuando se trata de aportar luz a una zona del hogar. El objetivo siempre debe estar muy claro, contribuir a crear un ambiente adecuado que promueva la comodidad de quienes allí habitan.

 

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