Fundas para sillones fáciles de hacer

Última actualización: 19.06.24

 

Las fundas se han convertido en una opción muy funcional sea que quieras proteger el tapizado de tu sillón o cubrir su desgaste dando vida con un nuevo estilo y color. Si te gusta adueñarte de este tipo de proyectos en tu hogar, tienes a disposición ideas para hacer a la medida exacta o diseños más holgados e innovadores.

 

Tal vez, para el presupuesto familiar no es momento de hablar de muebles nuevos. Sin embargo, esto no tiene que significar que no puedas dar un cambio a cómo lucen tus sillones o sofás. Si hay algo que agradecer al mundo del bricolaje y a todos esos consejos DIY, es que, en este caso, solo basta un poco de habilidad en la costura y buen gusto para hacer las fundas más convenientes y bonitas.

Las razones para hacer una funda para tu sillón son todas justificadas y muy entendibles. Entre ellas comúnmente están cubrir el tapizado desgastado o variar la decoración de la habitación con un nuevo estilo. No obstante, una funda también es una magnífica e inteligente previsión para un sofá o sillón nuevo que está expuesto y en riesgo en ambientes con niños o mascotas.

 

Tapizado o funda

Aparte de la inclinación de la balanza hacia las fundas cuando se entra en consideraciones de coste, hay otras cosas importantes que tomar en cuenta en esta decisión. La primera sería la de descartar el tapizado totalmente si lo que se quiere es proteger a un sillón recién comprado y asegurarse de que la tapicería original permanezca intacta.

No obstante, esto sería totalmente diferente si, además de una tapicería original que refleja desgaste, el armazón del sillón no está en buenas condiciones y requiere ser reforzado. En este caso, una funda no es una opción útil. El retapizado es la opción más conveniente cuando, adicionalmente, sabes que hay algún resorte que ajustar o es necesario reemplazar la espuma del respaldo o asiento.

Ahora, si nada de esto figura como parte de lo que el sillón necesita, una funda será una alternativa más económica, más aún, cuando decides no comprarla hecha, sino escoger la tela que más te guste para hacer tu propia obra de bricolaje.

Una funda elástica

Es innegable que una funda a la medida que se ajuste a tu sillón orejero como si fuera ropa quedará muy bien y, en ocasiones, hasta imita a su tapizado. Sin embargo, te traemos otra opción muy fácil de hacer y colocar en la que, básicamente, la elasticidad de una licra suave será la protagonista del ajuste y belleza.

Son solo cuatro números en metros y centímetros los que necesitarás para hacer esta funda. La medida 1 es el ancho de extremo a extremo solo del asiento, la 2 es el resultado desde la parte más baja frontal del sillón subiendo completamente y pasando hasta lo más bajo de la parte de atrás, la 3 es la altura total del sillón y la 4 y última la altura hasta el brazo.

Con estas medidas puedes sacar los patrones de las tres piezas necesarias para la funda. La de todo el cuerpo se logra con la medida 1 como ancho y la 2 como el largo y será la pieza de tela más grande. Después, se necesitan los dos laterales.

Estos se logran haciendo el patrón con la mitad de la medida 2 como ancho y el largo con la medida 3. Debes doblar la pieza a la mitad de su largo y desde el punto medio bajas por cada lado generando una semi curva que se consiga con la medida 4.

Como último paso y al tener ya cortadas las piezas en tela, se doblan las tres a lo largo para buscar su punto medio. Se hacen coincidir los puntos medios de la pieza grande con los de la curva de cada lateral y se unen cosiéndolas por todos sus lados. El resultado es una funda que colocas en el sillón y hundiéndola por las grietas de asiento y brazos toma la forma exacta luciendo, sencillamente, fantástica.

 

Otros tipos de fundas

La creatividad juega también un rol importante cuando se quiere diseñar o variar los modelos de fundas estándar que se consiguen en el mercado. Aquí tienes algunas posibilidades de fundas muy funcionales para tener el mejor sillón orejero o sofá.

  1. Sin medidas que encajen

Esta es una idea genial en fundas que gusta muchísimo y es muy simple de hacer. Luce como telas que caen y que buscan cubrir solo la base del asiento y el respaldo y los dos laterales. El tejido que escojas puede ser liso o acolchado, lo importante es que sea algo grueso para más comodidad al sentarse y levantarse.

Tanto por la parte de atrás del respaldo como por los lados de los reposabrazos se deja caer tela, pero cuidando de que no toque el suelo. Hay quienes para sacar provecho de estas caídas laterales les hacen especie de bolsillos para colocar cómodamente los mandos a distancia o alguna revista.

 

  1. Solo para los cojines de los asientos

Este es otro concepto práctico y extremadamente fácil si tienes un sofá de dos o tres cojines como asientos. Lo mejor es que no tienes que comprar tela para esta propuesta, sino usar una sábana matrimonial o tamaño queen de las que tienes en tu armario.

Lo único que se debe hacer es colocar bien juntos los cojines uno al lado del otro y envolverlos con la sábana. Marca dónde unir según lo ajustada que quieras la funda. Cose todo su extremo y parte posterior y listo. Ya tienes una funda para meter los cojines donde se verán como un único y gran cojín.

En conclusión, la mejor funda para tu sillón orejero es esa que tienes en mente y puedes diseñar para que luzca anclada y genial, pero, al mismo tiempo, con cien por ciento de una funcionalidad que te permite quitarla, lavarla y volver a colocarla cuando quieras.

 

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