Diferencias entre las estufas de pellet y las de leña

Última actualización: 16.10.19

 

El mercado de equipos de calefacción tiene varias opciones para satisfacer tus necesidades, entre las que destacan las estufas de pellets, cuya alimentación es con base en la biomasa. Este tipo de aparatos ha logrado gran popularidad en los últimos años, ya que posee unos firmes lineamientos de respeto por el medio ambiente, al no utilizar combustibles de origen fósil. Por el contrario, hace uso de carburantes naturales, renovables y sostenibles como es el caso de la leña o el pellet. En este sentido, estaríamos en presencia de dos calefactores que trabajan con biomasa.

Pero, ¿sabes qué es la biomasa? Se trata de todo el material orgánico tanto vegetal como animal que podemos obtener de un determinado ecosistema. Estos desechos representan un medio de energía potencial. Por ejemplo, en el caso de la madera procedente de los árboles, tenemos que en su interior hay un acumulado de energía restante del proceso fotosintético, que es liberado tras la combustión en forma de calor. De esta manera, podemos aprovecharla para alimentar los calefactores y sosegar el frío.

Aclarado este concepto, podemos ahondar un poco en las principales discrepancias que existen entre las estufas de leña y las de pellet. Recuerda que cada uno de estos diseños posee aspectos positivos y otros menos favorecedores, que finalmente deberás juzgar por ti mismo. Por ello, te contamos un poco acerca de este par de estufas.

 

Estufas de pellet y estufas de leña: características distintivas

Tanto las estufas de leña como las de pellet cumplen un eficaz desempeño cuando se trata de calentar las distintas estancias de tu vivienda. Sus diseños son robustos, atractivos y sirven como elemento decorativo. Sin embargo, es necesario que conozcas algunas de sus principales características, que a continuación enumeramos:

 

 

  • El funcionamiento de las estufas es similar, si tomamos en consideración que se encargan de proyectar calor para crear una atmósfera acogedora en nuestro hogar. La diferencia radica en que los equipos de leña deben encenderse manualmente, así como también es necesario estar atento al proceso de incineración de los leños, para reponerlos y mantener viva la llama por más tiempo. El caso contrario ocurre en las estufas de pellet, que poseen un mecanismo automatizado para la renovación del combustible en la cámara de quemado. Además, incorporan un interruptor que al presionarlo genera una chispa eléctrica, con el propósito de encender el pellet rápidamente.
  • Ambos tipos de estufas están diseñadas para generar un volumen de calor capaz de ambientar una estancia. Sin embargo, existe la posibilidad de adecuarlas para canalizar dicho calor mediante algunos conductos de la salida del flujo de aire. Así, con un mismo aparato es posible mantener la calidez de hasta tres habitaciones simultáneamente.
  • Un aspecto que debes tener en consideración es que las estufas de pellets han sido provistas con salidas para el humo con diámetro de 10 centímetros, generalmente de tipo vertical. Por su parte, las de leña poseen un diámetro máximo de 30 centímetros y se recomienda que su formato sea inclinado.
  • Otra similitud entre ambas tecnologías es que son compatibles para ser usadas como hidroestufas, siempre y cuando lleves a cabo el montaje necesario para tal fin, según las recomendaciones del fabricante.
  • Con respecto al tema de la eficiencia eléctrica y a la cantidad de combustible empleado por cada equipo, te convendría saber que, si ponemos a trabajar simultáneamente una estufa de pellets y otra de leña en estancias separadas, obtendremos un volumen de calor muy similar. Lo interesante es que se emplea una cantidad menor de pellets que de leña, obteniendo el mismo rendimiento.
  • El almacenamiento del biocombustible también es importante de analizar, ya que si se trata de troncos de leña, necesitarás un espacio específico para almacenarlos. La recomendación es que sea fuera de la casa, un lugar libre de humedad y ventilado. Con respecto a los pellets, podrás colocarlos en cualquier armario sin que ocupen mucho espacio, ya que vienen empaquetados en tamaño compacto y son mucho más fáciles de manipular.

 

 

  • El tipo de vivienda puede favorecer o limitar el uso de las estufas tanto de pellets como de leña. En el caso de las casas con dos o más pisos, lo conveniente sería que estas hayan sido previamente provistas con sistema de conductos especiales. De esta manera, podrás disfrutar de una correcta salida del humo generado durante el proceso de combustión a través de la chimenea.
  • Las estufas de leña generan una cantidad considerable de cenizas y tizne, debido a que los troncos arden con mayor intensidad. Por ello, tras cada sesión de calefacción deberás limpiar el interior del equipo, para que el hollín no se acumule y termine esparciéndose por todo tu hogar, deteriorando el tapizado y siendo mucho más difícil de eliminar. La recolección de estos desechos es un procedimiento sencillo, para el que necesitarás de tiempo y paciencia. Las estufas de pellets también requieren de este tipo de aseo en su cámara de quemado, pero es mucho más rápido, puesto que producen un menor porcentaje de residuos.
  • El uso de la leña demanda algunos cuidados, ya que de no haber sido correctamente curada al encenderla, comenzará a generar una gran emisión de humo que llega a ser perjudicial para nuestra salud. Esto ocurre debido a la humedad acumulada en su interior y lo que necesitamos es que los troncos estén secos. En este sentido, lo realmente importante sería conocer si se trata de madera dura o blanda, porque ambas tienen tiempos de secado diferentes que debes respetar para así aprovechar toda su energía calórica.
  • En el caso del pellet, no tendrás que preocuparte porque estos comprimidos de aserrín, virutas y ramas secas no poseen humedad y al desempaquetarlos ya están listos para arder. Sin embargo, debes mantener la bolsa sellada y en un lugar ventilado.
  • Con respecto a los costes de adquisición, como debes suponer, el de las estufas de pellet es un poco más elevado en contraposición a los calefactores de leña. Esto porque las primeras poseen un mecanismo mucho más elaborado como es el caso del modo de auto recarga del módulo de quemado, así como también encendido de la llama con tan sólo presionar un interruptor, mientras que las estufas de leña ofrecen un procedimiento manual.

 

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