Deshumidificador o humidificador: ¿Cuál es el dispositivo adecuado para incorporar a mi hogar?

Última actualización: 16.10.19

 

El nivel de humedad del aire que respiramos dentro de nuestro hogar es de gran importancia, ya que de no ser el adecuado podría perjudicarnos. Si bien el exceso de humedad trae consigo inconvenientes, también el aire seco es un problema. Por ello, lo ideal es tratar de mantener un equilibrio entre ambos, siendo adecuado incorporar a nuestros espacios equipos especializados como lo son los deshumidificadores o humidificadores, según sea el caso. Estos aparatos son capaces de eliminar el exceso de humedad de una determinada estancia o, por el contrario, humedecer un poco el aire en los ambientes secos. Todo dependerá de tus necesidades.

La recomendación al momento de elegir es realizar una verificación del nivel de humedad presente en cada estancia. En este sentido, necesitarás tener a la mano un higrómetro o humidistato. Estos pequeños dispositivos han sido equipados con la tecnología necesaria para indicar con exactitud el porcentaje de humedad de cada estancia. Además, son de fácil manipulación y su coste no es elevado.

Ten presente que, según estudios llevados a cabo por distintas agencias internacionales enfocadas en la protección ambiental, se ha establecido que la humedad de un espacio cerrado no debe superar el 70%. De ser así, estaríamos propensos a experimentar la proliferación de moho, bacterias, ácaros, entre otros agentes contaminantes, que terminarán suspendidos en el aire que respiramos y, por ende, nos provocarán alergias o afecciones severas en las vías respiratorias. Así que debes procurar que la humedad sea de aproximadamente un 50%, que es el estándar recomendado por los expertos para disfrutar de un aire saludable.

 

Indicios para saber que el nivel de humedad de tu hogar está desequilibrado

La humedad es un mal que afecta a gran número de personas en todo el mundo, quienes por descuido o falta de información permiten que esta invada las distintas estancias hasta convertirse en un verdadero inconveniente difícil de erradicar. Algunas de las principales características o identificadores que te ayudarán a saber si tu vivienda tiene humedad son las siguientes:

  • La humedad disminuye notoriamente la temperatura del ambiente, generando una sensación mucho más fría en la estancia afectada. Este podría ser uno de los principales indicadores que te alertarán.
  • La aparición de manchas oscuras en determinadas áreas de las paredes es otra característica, así como también en la parte interna y externa de los armarios. Esto incluye prendas textiles y objetos almacenados en el closet.
  • El aire de la habitación, armario o elementos almacenados en dichos espacios comenzará a tornarse un poco pesado, es decir, adoptará un olor poco habitual y nada agradable. Claro está, sin contar la cantidad de agentes bacterianos suspendidos en dicho ambiente que suelen ser dañinos para nuestra salud.

 

 

Por otra parte, es importante que tengas en consideración que existen espacios en los que predomina el aire seco, lo que significa que hay ausencia de humedad. Esto tampoco es conveniente y, al igual que en el caso anterior, podrás identificar algunas señales que se ponen de manifiesto cuando el ambiente está muy seco:

  • La ausencia de un porcentaje bajo de humedad en el aire genera resequedad en nuestra piel, irritación en las fosas nasales e incluso a nivel del lagrimal.
  • Con respecto al barniz de las paredes, notarás que comienza a pelarse paulatinamente, ocasionando su deterioro.
  • Finalmente, tenemos el tema de la estática, que es bastante frecuente en ambientes donde predomina el aire seco.

 

¿Cómo conseguir el nivel de humedad adecuado en un espacio cerrado?

Cada país y región posee características específicas con respecto a lo húmedo o seco del aire. Esto es de suma importancia y debe ser verificado. Es así como una vez detectado el problema, tan sólo necesitarás adquirir un deshumidificador o un humidificador e incorporarlo a las distintas estancias de tu hogar.

Tal vez has escuchado en varias ocasiones acerca de ellos, pero no les has prestado atención debido a que desconoces para qué sirven en realidad. Así, te comentamos que se trata de dos dispositivos con una estética similar, en la que destaca una carcasa elaborada en polímero con algunos complementos en aleación, peso moderado, fácil movilización debido a que son aparatos portátiles, operatividad intuitiva y un bajo consumo eléctrico. Sin embargo, sus funciones son completamente opuestas.

 

 

Deshumidificador

La función de los deshumidificadores es eliminar la humedad existente en el aire, siempre y cuando se trate de un espacio cerrado. El equipo posee un mecanismo que trabaja por medio de un motor, haciendo girar una pequeña aspa interior. De esta manera, el aire frío es absorbido y enrutado por un conducto, que se encuentra a una temperatura por debajo de la ambiente, lo que ocasionará un proceso de evaporación en ese flujo de aire.

Así, las gotas de agua se deslizarán hacia el sistema de desagüe y el aire retornará por un segundo conducto donde recupera la temperatura estándar, siendo expulsado nuevamente a la habitación. Existen también algunos modelos desecantes, en los que el fabricante incorpora gel de sílice en el conducto, para acelerar el proceso de evaporación ya mencionado.

 

Humidificador

Los humidificadores son aparatos diseñados con un sistema interno bastante similar al de un ventilador. Su función es refrescar el aire, devolviéndole algunos grados de humedad. El humidificador tiene un reservorio de agua que debes mantener lleno de forma manual o conectando una manguera, así como un motor que se alimenta de corriente alterna y un aspa.

Para funcionar, posee un mecanismo interno que rocía partículas de agua imperceptibles a nuestro tacto, pero lo suficientemente eficaces para humedecer el aire y refrescar el ambiente.

Ambos dispositivos poseen un gran posicionamiento en el mercado, gozan del apoyo de miles de compradores y, en definitiva, son una buena alternativa para nivelar la humedad en nuestro hogar. Sin embargo, existen otras alternativas más económicas como lo son los conocidos tubos de calor en caso de que busques deshumidificar los espacios.

Asimismo, para quienes desean refrescar el ambiente, podrían idear un sistema de ventilación, creando vías específicas para que el flujo de aire fresco corra libremente, con ayuda de las puertas y ventanas.

 

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