Conoce la nueva alternativa eficiente a las calderas de gas y gasoil: la aerotermia

Última actualización: 16.10.19

 

Si estás a punto de renovar tu vivienda y quieres actualizar tu vieja caldera a un sistema de calefacción más eficiente y moderna, adaptado a la nueva generación de familias que tienen un consumo responsable, además de que no te obligue a tener que estar pendiente del depósito y de llamar cada vez que se agota el combustible, te recomendamos la aerotermia.

Es un novedoso sistema totalmente renovable, el cual utiliza la energía almacenada en el aire para generar calor, frío y agua caliente servida, por lo que su principal ventaja es que es una fuente de energía inagotable. Además, es considerado un sistema adecuado para instalar para reemplazar una calefacción anterior o, incluso, para instalar en una casa nueva que estés construyendo.

En general, la aerotermia es considerada un sistema muy eficiente, ya que, al no trabajar por combustión, no produce ninguna cantidad de CO2 de manera directa al ambiente. Por lo que, además de utilizar una energía renovable, es un sistema más ecológico en comparación con las calderas de gas. Además, normalmente estos modelos ofrecen un rendimiento mayor, ya que, en condiciones óptimas, por cada kWh que se consuma, el sistema de aerotermia genera de 4 a 5 kWh térmicos, alcanzando un rendimiento superior al 500%.

Por otro lado, hay que tener en cuenta que existen únicamente 2 tipos de bombas de calor para los sistemas aerotérmicos en el mercado: las bombas de calor aire-agua, las cuales utilizan un circuito de agua a donde se transfiere la energía producida por el aire en el exterior y las bombas de calor aire-aire que aprovechan directamente la energía que se encuentra almacenada en el aire del exterior, sin necesidad de otro elemento para su funcionamiento.

Es importante saber que los sistemas aerotérmicos son los modelos adecuados para sustituir un previo sistema de calefacción, como lo es la caldera de gas, ya que aprovechan perfectamente la mayoría de sus componentes de emisión de las calderas, como por ejemplo, los radiadores, el suelo radiante, entre otros.

Por esto, únicamente se necesitaría reemplazar el sistema principal si es compatible y se aprovecharía el sistema de distribución. Sin embargo, si en tu caso estás construyendo tu vivienda, considera que el gasto inicial es un poco más elevado al tener que preparar las condiciones de tu vivienda para este sistema, además de que tendrás que realizar un estudio técnico especial previo a la instalación, ya que la climatología de la zona donde vivas tendrá una repercusión importante en la respuesta y el rendimiento de este sistema.

Ahora bien, también hay que considerar que estos sistemas no requieren de un mantenimiento tan exhaustivo como los otros sistemas gracias a que en su interior no se produce ningún tipo de quema ni combustión y que, además, debido a que la energía se absorbe del ambiente, el ahorro dentro de una vivienda unifamiliar representa hasta un 80%, por lo que en la actualidad se consideran a las bombas de calor aerotérmicas los sistemas más sencillos y eficientes que aprovechan la energía del medio ambiente.  

 

 

Es por esto que estos aparatos ofrecen grandes ventajas sobre las tradicionales calderas de gas, ya que, en general, son un sistema de energía de funcionamiento muy eficiente y ecológico gracias a que genera energía completamente limpia, con una baja emisión de CO2, además de que su instalación resulta muy sencilla de llevar a cabo, permitiendo, en la mayoría de los casos, adaptarse al sistema existente. Por otro lado, si dispones de un suelo radiante o fancoils, podrás invertir el ciclo de funcionamiento para conseguir frío.

Además, ten en cuenta que estos sistemas de calefacción no requieren de mucho espacio ni de instalaciones para la evacuación de humo, por lo que si no tienes una habitación para la caldera, no será necesaria la habilitación de una, ni de ninguna otra obra grande.

Por el contrario, las calderas y sistemas de gas están sujetos a las variaciones en cuanto al precio del gas en el mercado, el cual normalmente va en alza, teniendo como resultado que poco a poco terminarás pagando más dinero. Y no olvidemos la atención especial que hay que tenerle al mantenimiento de las calderas, sobre todo las que utilizan gasoil para su funcionamiento. Además, son notablemente más propensas a las averías, en comparación con los sistemas aerotérmicos, ya que, si no se les da el cuidado constante se podrían estropear con más facilidad.

Es importante saber que, además de tener que estar atento al aumento constante en el precio del combustible, deberás planificarte y estar muy pendiente para no quedarte sin gas o gasoil, ya que tendrás que esperar a que el distribuidor se acerque a tu casa para recargar.

Y, por último, a nivel ecológico, las caderas de gas son uno de los sistemas de calefacción que más contaminan el aire y el medio ambiente en la actualidad.

 

 

¿Aún tienes dudas?

Si estás casi convencido, pero aún no estás seguro de que este sistema sea una alternativa ideal para ti o si realmente es adecuado para usar con tus radiadores o, incluso, si no sabes si es realmente rentable, puedes estar tranquilo, ya que la respuesta a todas esas preguntas es: sí.

Una de las principales dudas que tenemos como usuarios que no conocen este sistema es a la hora de querer actualizar el sistema de calefacción de gas. El principal problema radica en la compatibilidad de las conexiones. Lo que se recomienda, principalmente, es buscar minimizar las reformas que hay que realizar al instalar un sistema nuevo, de manera que puedas reducir la mayor cantidad de gasto al montar este aparato.

Por último, otra de las estrategias más empleadas por algunos usuarios es la combinación del sistema de calefacción que tienen actualmente en su vivienda con una bomba de calor aerotérmica, por lo que se evitan la necesidad de hacer reformas en la casa o de sustituir algún componente del aparato, por lo que forman un sistema híbrido.

Su funcionamiento es el siguiente: cuando la bomba de calor alcanza su mayor temperatura, que gira en torno a los 50 y 55 grados centígrados, la caldera se enciende y continúa con el trabajo, elevando la temperatura hasta los 70 a 80 grados centígrados aproximadamente, reduciendo de esta manera entre un 70 y 75% la energía necesaria para climatizar nuestro hogar.

 

1 Star2 Stars3 Stars4 Stars5 Stars (2 votos, media: 5.00 de 5)
Loading...