¿Cómo se debe utilizar un aire acondicionado para evitar los problemas respiratorios?

Última actualización: 16.10.19

 

Muchas veces, creemos que solamente cuando hace frío aparecen las enfermedades respiratorias, pero lamentablemente no es así, ya que en verano también tienden a aparecer las infecciones agudas a causa de los cambios de temperatura y nivel de humedad generados por los sistemas de climatización en casa.

Para colmo de males, a causa de los abrasadores días que estamos experimentando en casi cualquier lugar del mundo, debido al calentamiento global hoy en día, no es de extrañar que hayamos incrementado el nivel de consumo de los sistemas de refrigeración como los aires acondicionados en nuestras viviendas y oficinas, ya que, de lo contrario, no habría forma de soportar el clima extremo que alcanzan las ciudades calurosas, sobre todo en verano. Esto nos permite evitar los terribles daños al organismo que causa el estar expuesto a una temperatura ambiente demasiado elevada pero, por otro lado, aumenta la probabilidad de contraer alguna enfermedad respiratoria causada por los cambios bruscos de la temperatura.

En tal sentido, es importante tener presente que un uso desproporcionado de estos aparatos nos puede traer varias consecuencias negativas, al afectar nuestra salud, sobre todo nuestras vías respiratorias, por lo que se recomienda cuidar que el nivel de temperatura que produce el aire acondicionado no difiera mucho de la temperatura del exterior.

Estudios han demostrado que lo que realmente nos perjudica de los aires acondicionados es el mal uso que les damos a estos aparatos. El informe asegura que nuestra temperatura corporal ronda aproximadamente los 36,5 grados centígrados, por lo que una temperatura inferior a los 24 grados centígrados, sumada a un mantenimiento deficiente, son motivos suficientes para que nos genere problemas respiratorios. Sin embargo, otros estudios afirman que la temperatura ideal para los ambientes que quieras climatizar debe estar entre los 20 y 22 grados centígrados.

 

 

El Fondo Mundial para la Naturaleza recomienda graduar la temperatura de nuestro aire acondicionado a una temperatura que no exceda una diferencia de 12 grados centígrados entre la temperatura reinante dentro de la habitación y la temperatura del exterior para evitar tales choques de temperatura.

Por otro lado, es importante saber que una temperatura demasiado baja no hará que la habitación se enfríe más rápido, por lo tanto, no se debe ajustar el termostato a una temperatura más baja de lo normal, ya que te puede ocasionar un gasto económico innecesario, así como posibles resfriados y sequedad ambiental. Además, es fundamental realizarles un mantenimiento frecuente a estos aparatos, limpiando el filtro y el depósito de agua por lo menos una vez al año, de manera que puedas evitar la propagación de hongos y bacterias.

 

Otros factores a tener en cuenta que te ayudarán a evitar los problemas respiratorios

Deberemos tener en cuenta que otro factor importante para poder darle un uso correcto a un aire acondicionado es la elección de la potencia de refrigeración indicada para el tamaño de tu habitación, de manera que no enfríe más de la cuenta el espacio. Por esto, es recomendado dejarse guiar por las recomendaciones de un profesional, quien, gracias a su experiencia, podrá recomendarte un aparato específico dependiendo de las características de la habitación que desea climatizar. De lo contrario, tenemos al alcance una tabla orientativa para elegir correctamente la potencia de refrigeración de un aire acondicionado, propuesta por el Instituto de Diversificación y Ahorro de la Energía IDAE en su guía práctica de la energía titulada “Consumo Eficiente y Responsable”, que indica que para refrigerar una superficie con dimensiones entre 9 y 15 metros cuadrados de manera eficiente, se necesitaría un aire acondicionado de 1,5 kW de potencia refrigerante. Así mismo, una habitación de 30 a 35 metros cuadrados necesitará 2,7 kW de potencia.

Además, es importante tener en cuenta la ubicación que va a tener el dispositivo dentro de la habitación, ya que es recomendable instalar estos dispositivos en un lugar elevado, de manera que el aire frío recorra eficientemente el espacio y su unidad exterior reciba la menor cantidad de luz directa del sol, por lo que, si el aparato queda a la intemperie, será necesario cubrirlo con algún objeto que lo proteja del sol, la lluvia, el polvo y la nieve, entre otros.

 

 

Ten presente que, para poder evitar las distintas afecciones a nuestra salud producidas por el uso incorrecto de un aire acondicionado, deberemos emplear todos los recursos necesarios para tener una mayor precisión y optimizar su uso, por lo que siempre y cuando el aire acondicionado esté encendido, deberás cerrar todas las ventanas y puertas para evitar escapes de aire. De igual modo, es recomendable realizar un constante mantenimiento al aparato, cuidando de forma regular el estado de los filtros y limpiándolos por lo menos dos veces al año. Esto garantizará que el aire que respiras está siempre limpio, reduciendo la cantidad de residuos y bacterias causantes de alergias y otras enfermedades.

Algunos especialistas de la medicina respiratoria indican que los aires acondicionados enfrían el aire del ambiente, reduciendo fuertemente el nivel de humedad de la habitación y acumulando el polvo del aire en los filtros, por lo que es común presentar problemas infecciosos e inflamatorios de las vías respiratorias, como por ejemplo la rinitis, sinusitis, laringitis y faringitis, además de que el ambiente cerrado creado por un aire acondicionado favorece la transmisión y el contagio de algunos tipos de gérmenes, habiéndose registrado informes previos sobre brotes epidemiológicos propagados por las tuberías de los sistemas de ventilación. De este modo, los viajes largos en coche con el aire acondicionado encendido durante horas aumenta el riesgo de contraer alguna enfermedad respiratoria, ya que seguramente las vías respiratorias se irritan con facilidad con el aire frío y a lo que se le añaden algunas pocas cantidades de gases tóxicos que se filtran al interior de los vehículos sin mantenimiento.

En resumen, para poder combatir con los efectos negativos que significa el uso de un aire acondicionado, se recomienda, en principio, tener una buena hidratación, por lo que si estamos dentro de un ambiente seco en donde hay instalado uno de estos aparatos es muy necesario beber hasta tres litros de agua y, en caso de sentir algún picor en la faringe, se podrá administrar algún antiinflamatorio o antialérgico. Sin embargo, si los síntomas persisten por 24 o 48 horas, es conveniente visitar a un médico especialista para que te realice una evaluación más precisa, sobre todo si se presenta dolor de garganta, fiebre y tos. Por otro lado, es recomendable mantener los filtros limpios todo el tiempo, así como tratar de mantener la humedad dentro de la habitación con ayuda del modo ventilación o adquiriendo un humidificador de ambientes. Por último, recuerda también evitar cualquier cambio brusco en la temperatura, de manera que el organismo pueda adaptarse gradualmente.

 

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