Cómo purgar una caldera de gas y cómo bajar la presión de la caldera

Última actualización: 21.05.19

 

Invierno siempre es una temporada que nos hace temblar de frío, por lo que, antes de que llegue, te recomendamos estar preparado antes de que sea demasiado tarde y el frío ya haya llegado a tu vivienda. En este caso, es muy importante que contemos con un sistema de calefacción que se encuentre en perfectas condiciones para garantizar que nos brinde un funcionamiento eficiente y no tenga ninguna acumulación de aire, sobre todo si contamos con una caldera de gas.

De este modo, garantizando un mantenimiento y purgado correctos, podremos estar seguros de que disfrutaremos de las grandes ventajas que ofrecen las calderas de gas sobre cualquier otro sistema de calefacción, además de que evitaremos quedarnos sin agua caliente o calefacción en nuestra casa. Por un lado, sencillamente notaremos que algunos radiadores dejan de calentar y, por el otro lado, puede llegar a ocurrir una subida de temperatura peligrosa.

Entre los beneficios que brindan las calderas, destacan el control preciso de la temperatura gracias a su termostato y el precio, el cual tiende a ser muy económico. Por otro lado, son aparatos que ocupan menos espacio que otros sistemas de calefacción, los cuales tienden a acumular aire en las tuberías que transportan el aire caliente del circuito de calefacción, reduciendo la capacidad de calentamiento notablemente. Ten en cuenta que un indicativo de parte de la caldera que avisa cuándo es requerido purgar la caldera de gas es la emisión de un ruido característico al momento de encender el aparato.

Por otro lado, estos aparatos funcionan con energía limpia, ya que no generan CO2, por lo que no contaminan el ambiente. Además, son sistemas muy resistentes, los cuales tienen la fama de trabajar por largos períodos de tiempo antes de que lleguen a sufrir alguna avería o fallo. Por supuesto, a este punto hay que prestar especial atención, ya que todo depende de la frecuencia del mantenimiento que le hagas, teniendo en cuenta que en cada temporada de invierno el uso de las calderas se intensifica notablemente.

 

 

Notaremos, en algún momento, sobre todo al llegar el invierno y tras haber estado la caldera un largo tiempo sin funcionar, que al encenderla ocurre una bajada de presión. El problema se genera cuando el aire del interior de la caldera se enfría ya que, al ser más denso el aire en temperatura fría, este llega a ocupar menos espacio, el cual es compensado con agua, lo que disminuye la presión de la caldera. Por otro lado, también existe la posibilidad de que la presión de la caldera se eleve, por lo que la mejor solución ante una variación de la presión de tu caldera es realizarle una purga.

En caso de que la presión suba, deberás, en primer lugar, mirar la válvula de llenado y asegurarte de que esté bien cerrada. Intenta apretarla y observa si la presión se normaliza. Con hacer esto, ya has solucionado el aumento. Si la presión de la caldera no baja, deberás preceder a purgar los radiadores, ya que es posible que haya burbujas de aire dentro de tus radiadores. Esto provoca un mal funcionamiento de la caldera.

 

Pasos que debes seguir para purgar una caldera de gas

En primer lugar, deberás encontrar la ubicación del purgador de la caldera, el cual es un pequeño accesorio en donde se coloca alguna herramienta plana, como por ejemplo un destornillador. Tras encontrar el purgador, procede a colocar el destornillador de paleta, asegurándote de que, debajo del radiador y específicamente del purgador, hayas colocado un vaso o cualquier recipiente que funcione para recoger el agua que empezará a derramarse.

Ya teniendo todo preparado, gira el destornillador de la misma forma como cuando abres una llave de agua, normalmente en dirección contraria a las agujas del reloj. En ese momento, empezará a salir el exceso de agua del interior de tu radiador, por lo que te recomendamos que el recipiente tenga un buen diámetro y pueda recibir el agua sin mucha dificultad.

 

 

 

La apertura del purgador con la ayuda del destornillador de paleta deberá realizarse con mucha lentitud, ya que, de lo contrario, si lo desenroscas de golpe o de una forma brusca y rápida, tendrás como resultado un chorro incontrolable de agua.

Si tienes un sistema de calefacción en tu vivienda que funcione de manera individual a tu caldera, es muy importante que tomes en cuenta desconectar la caldera una hora antes de que vayas a realizar la purga de tu caldera de gas. De esta manera, el aire subirá a la parte superior del radiador y evitarás cualquier accidente o daño a tus equipos.

Es muy importante hacer uso de un barómetro en el momento de la purga, ya que es necesario comprobar la presión de tu caldera marcada por el barómetro, el cual puede ser tanto de agua como digital. Necesitarás conocer previamente la presión ideal de tu modelo de caldera especificado en el paquete o manual de instrucciones, valor que normalmente varía entre 1 y 1,5 bares de presión.

Existen, incluso, modelos que cuentan con un sistema de purgado automático que te ayudará en caso de que tengas menos tiempo para estar pendiente de este proceso. Sin embargo, deberás estar muy atento, ya que algunas veces este sistema de purgado automático deja un goteo que puede llegar a romper la caldera, llegando a provocar una inundación.

Por último, hay que considerar que purgar una caldera de gas es realmente fácil, no obstante, si no contamos con mucha experiencia con estos aparatos o su purga, es muy recomendable ir con mucho cuidado para evitar derramar más agua de la cuenta.

 

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