Cómo montar un jardín maravilloso por poco dinero

Última actualización: 27.06.22

 

Disponer de un bonito jardín es ideal para disfrutar durante todo el año de unas agradables sensaciones y pasar el tiempo al aire libre. Un toque de lujo en tu hogar que, sin embargo, no tiene por qué costarte mucho dinero.

 

Tener un trozo de tierra en nuestra casa, una terraza o un patio es un privilegio hoy día. Cualquiera de estos espacios se puede convertir en un bonito jardín, donde disfrutar de agradables ratos en familia y del aire libre. Sin embargo, en ocasiones tendemos a pensar que equipar estos espacios y mantenerlos es algo caro. 

Afortunadamente, hoy día es fácil disponer de este pequeño lugar especial en casa sin tener que gastar demasiado dinero. La prueba la encontrarás en los consejos que te ofrecemos a continuación, con los que convertir en realidad ese proyecto sin vaciar demasiado tu cartera.

 

Delimitar los espacios

Lo primero que debes hacer a la hora de organizar tu jardín es delimitar los espacios. En él tendrás una zona para colocar plantas, quizá un árbol, otro espacio para los muebles, para la barbacoa o incluso para colocar una piscina desmontable.

La delimitación de estos espacios no tiene por qué ser costosa si recurres a soluciones sencillas. Las piedras, por ejemplo, son un elemento muy práctico para ello. Estas encajan bien en cualquier proyecto, tienen un coste ajustado y no requieren mantenimiento. Lo mismo pasa con los suelos de grava o similares, que son baratos de montar y también de mantener.

Otra opción interesante es recurrir a los paneles de valla. La amplia variedad de modelos y diseños disponibles hace fácil tanto separar los espacios como mantener la privacidad de la zona del jardín. No hace falta ser diseñador para conseguir resultados, ya que con una buena organización y ajustando todo a tu gusto te será fácil realizar un diseño de calidad.

 

La parte verde

Dentro de la zona del jardín es obvio que la parte de la naturaleza tendrá una importancia considerable. La oferta de plantas, arbustos y otros elementos vegetales disponibles es considerable y se ajusta a cualquier presupuesto. Solo tienes que tener en cuenta las circunstancias climáticas de tu entorno y tus propias preferencias.

En general, es mejor apostar por variedades que requieran de poco mantenimiento, poco riego y que tengan una buena vida útil. Ideas como el césped o los macizos florales no son malas, pero incrementan los costes del montaje y requieren de bastante mantenimiento. En todo caso, disponer de una pequeña planta con flores en una maceta o en una jardinera puede darle el toque especial a cualquier zona de jardín o terraza.

Por cierto, una vez que tu jardín esté en marcha, este empezará a crear semillas y esquejes. Estos son ideales para ir ampliando la cubierta vegetal de la zona, ya sea reemplazando las plantas fallidas o incrementando los espacios verdes del mismo. Lo mejor de todo es que estas nuevas plantas son gratis, bastando con cuidarlas bien y tratarlas como se debe.

 

El mobiliario

Ya tenemos definido el espacio, hemos añadido la parte vegetal y ahora es momento de amueblarlo. De nuevo, tenemos buenas noticias para ti, dado que en el mercado es fácil encontrar básicos como sillas de jardín baratas, solas o a juego con mesas, sillones y otros productos. La variedad de estilos disponibles es considerable, así que el precio no será un factor limitante a la hora de darle a este espacio tu toque personal.

En general, es recomendable recurrir a muebles de materiales resistentes, como la madera o los metales. Estos soportan más temporadas y, aunque requieran de algo de mantenimiento, siempre estarán en buen uso. También puedes alargar su vida útil guardándolos en el garaje o en el trastero fuera de temporada.

Como alternativa, si eres algo manitas y tienes ganas de darle a tu jardín un toque rústico, puedes dejar volar tu imaginación y crear tus propios muebles. En la red hay muchas ideas para ello, como utilizar palets viejos para fabricar sofás, rinconeras y mesas. También puedes emplear un par de neumáticos viejos y un cristal para hacer una mesa de centro, por ejemplo.

Los extras

Si has llegado hasta aquí, seguramente hayas visto lo económico que resulta disponer de ese espacio especial. Pero aún nos faltan algunos detalles extras, que darán el remate a esta zona sin que esto suponga un coste excesivo.

Uno de ellos es la barbacoa, un clásico para disfrutar entre amigos en los días de verano. La opción más fácil es comprar una barbacoa portátil, barata y sencilla de montar. Pero si quieres una barbacoa de obra y tienes algunas nociones de albañilería, construirla tú mismo tampoco será un problema. Para ejecutar el montaje, basta con recurrir al clásico ladrillo o a planchas de hormigón. Materiales de precio ajustado y con los que es fácil añadir este extra en tu jardín.

Otro elemento que no suele faltar es el agua. De nuevo, tenemos varias opciones para elegir, como una fuente o un pequeño estanque. Las soluciones prefabricadas han bajado bastante de precio durante los últimos años. Pero si prefieres una solución hecha por ti mismo, también es fácil. Para crear un estanque, por ejemplo, basta con abrir un agujero en el terreno con el tamaño y las dimensiones que desees, forrarlo con malla, añadir el cemento y darle forma. Una vez aislado el terreno, basta con añadir las decoraciones y una bomba de agua o fuente, si lo deseas.

Finalmente, no podemos olvidarnos del sol. Frente a las carpas o los toldos enrollables, cuyo precio es bastante más elevado, los modernos toldos colgantes son una solución de calidad. Estas telas facilitan cubrir las zonas que desees a un coste ajustado. Su instalación es muy fácil y la amplia variedad de tamaños, colores y estilos te ayudarán a optar por la que más se ajuste a tu proyecto. Un remate perfecto para que el sol veraniego no sea un problema.

 

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