¿Qué es y cómo funciona un termostato de calefacción?

Última actualización: 13.04.21

 

El termostato de temperatura es una herramienta fundamental para ganar comodidad en tu hogar, al tiempo que ahorras energía en el proceso. Según su tipo, este producto incluso puede aprender tus hábitos, encargándose de regular la calefacción de forma automática.

 

Cuando el frío aprieta, disponer de una fuente de calefacción eficaz es clave para no pasar frío. Pero también es básico que esta fuente se encuentre bien regulada, de modo que su funcionamiento no nos suponga problemas cuando nos llegue la factura de la luz. En esta tarea nos pueden ayudar los modernos termostatos de calefacción.

Aunque son muchos los tipos de termostatos existentes, lo cierto es que estos productos hoy día han mejorado tanto que ya no solo nos permiten elegir la temperatura por sí solos, sino que incluyen todo tipo de funciones de ahorro. Algo fácil de manejar incluso desde tu móvil, en aquellos modelos de carácter domótico. Para que pongas al día tus conocimientos, te descubrimos todo lo que debes saber sobre estos interesantes accesorios.

 

Qué es un termostato

Un termostato es un dispositivo que nos permite establecer la temperatura exacta de funcionamiento de nuestro sistema de calefacción. Por lo tanto, si queremos que nuestro hogar esté más caliente o más fresco, no tenemos más que manipular este termostato conforme nos interese.

Esta definición es algo simple y corresponde más bien al termostato analógico tradicional, ese que tiene una simple rueda para la temperatura y poco más. Básicamente porque los termostatos digitales modernos son capaces de hacer muchas cosas más e incluso pueden funcionar de manera autónoma. Ampliaremos todo esto a lo largo del artículo.

Cómo funciona un termostato

El principal cometido que tiene el termostato es abrir y cerrar el circuito eléctrico del sistema de calefacción instalado en tu hogar, por lo que este producto tiene que ir conectado a la caldera. En general, el dispositivo cuenta con un termómetro interno, con el que mide la temperatura de la estancia donde se coloca.

Esta temperatura se pone en consonancia con la que hayamos programado en el termostato y, una vez alcanzada la misma, se corta el funcionamiento de la calefacción. Este sería el funcionamiento del termostato básico o termostato de ambiente. Sin embargo, cada vez tenemos opciones más avanzadas e inteligentes, que se encargan de gestionar por completo el sistema de calefacción de nuestro hogar y que valoran diferentes parámetros para decidir cuándo hay que activar el sistema de calefacción o no.

 

Tipos de termostatos

Llegamos a la parte más extensa de este artículo, en la que vamos a analizar los diferentes tipos de termostatos existentes actualmente. Por su funcionamiento, tenemos los modelos analógicos y los digitales. Los analógicos, los termostatos más baratos, tienen una simple rueda, que sirve para elegir la temperatura deseada. También incluyen un interruptor para el encendido y apagado del sistema.

Por su parte, los modelos digitales disponen de una botonera y una pantalla, en la que ver los diferentes parámetros de funcionamiento del producto. Estos modelos digitales incluyen nuevas opciones para controlar el calor a la manera tradicional, aunque son más interesantes los termostatos programables. Estos te permiten establecer horarios concretos para calentar y enfriar tu hogar, de modo que puedes tener tu casa calentita al llegar de trabajar y dejar que la calefacción se enfríe un rato después de acostarte.

Otro modelo interesante lo forman los termostatos inalámbricos. Estos tienen un planteamiento similar al de un termostato digital de calefacción, pero tienen la ventaja de que no necesitan cables. Esto es una ayuda evidente a la hora de instalar el producto, haciendo más fácil el proceso. También es muy interesante para colocarlo en cualquier parte de tu hogar, con comodidad.

Derivado de los anteriores, tenemos el termostato inteligente. En este caso, hablamos de un producto digital que, generalmente, incluye tecnología inalámbrica y conectividad WiFi. Este modelo no es pasivo, como los digitales normales, sino que incluye una serie de funciones inteligentes que se encargan de analizar tus hábitos de consumo, cuándo estás en casa y la temperatura que te gusta tener en ella.

El resultado es un producto que calienta solo cuando es necesario, ofreciendo un alto ahorro de energía. Además, al ser un producto con WiFi, este termostato puede controlarse de forma remota a través del móvil, así que si tienes cualquier cambio de planes también puedes hacérselo saber a la calefacción sin estar en casa.

¿Y si el termostato no funciona, que pasa?

Uno de los problemas más serios de los termostatos es cuando estos se averían, dado que lo más probable es que te quedes sin usar la calefacción hasta que lo arregles. Lo habitual es que el fallo se deba a problemas menores como falta de pilas, en aquellos modelos que las utilicen o bien una selección de temperatura inadecuada, que impida que el termostato active el sistema de calefacción. 

Este último problema es común a todos los termostatos, así que revisar el encendido y la temperatura es clave antes de llamar al técnico. Haz lo mismo con el sistema de programación, por si tienes activado algún modo que impida la activación del sistema.

También es conveniente, si tienes los conocimientos adecuados para ello, verificar que las conexiones entre la caldera y el termostato están bien. Cualquier desconexión o un termostato situado fuera de la zona de cobertura del producto, si este es inalámbrico, pueden causar problemas.

Si todo esto falla, entonces será el momento de buscar ayuda profesional. Si tienes un termostato digital, es posible que veas en pantalla algún código de error, que te informe de dónde está la avería y que pueda orientar al servicio técnico. Si no es el caso, solo te queda esperar a que el técnico venga y repare la incidencia de tu sistema de calefacción.

 

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