Cuáles son los beneficios de la sauna

Última actualización: 13.04.21

 

Con el uso del aire acondicionado para regular la temperatura de nuestro entorno diariamente, el cuerpo comienza a ser vulnerable al calor y, por ende, pierde paulatinamente su capacidad termorreguladora. En este sentido, el uso de los saunas resulta conveniente para mejorar dicha condición y aprovechar una serie de beneficios para la salud.

 

La sauna es un baño empleado en todo el mundo con fines estéticos y terapéuticos, ya que, gracias al volumen de vapor caliente liberado, la persona experimentará una sensación de relajación, los poros se abrirán y liberarán toxinas, lo que puede contribuir a tener piel radiante. Además, entre los beneficios del sauna seco está el alivio de dolores en las articulaciones y músculos.

Dicho baño, para muchas personas podría ser un sistema innovador, pero si damos un vistazo al pasado, la sauna de vapor ha estado presente desde hace miles de años. De hecho, existen registros de estas salas conocidas como “termas” durante la civilización Romana, pasando por los “mushi buro” de tierras niponas hasta los “jjimjilbang” o saunas coreanas, que hoy por hoy forman parte de la cultura moderna de dicho país.

Sin duda alguna, desde su invención las saunas han logrado dejar una huella en la historia, brindándoles a las personas una serie de beneficios. Por esta razón, han trascendido en el tiempo, reinventándose y adaptándose a las diferentes necesidades de las personas.

 

Sauna y baño turco: ¿Cuál es la diferencia?

Hay quienes erróneamente piensan que la sauna seca o húmeda, también conocida como sauna o baño turco, son iguales. Sin embargo, esto no es así, ya que se trata de un par de sistemas de baño completamente diferentes. Si bien ambas técnicas de concentración de vapor pueden usarse una seguida de la otra, para beneficiar la salud de las personas, también es cierto que existen una gran diferencia entre baño turco y sauna.

En este sentido, conviene iniciar aclarando que la sauna ofrece vapor de calor seco, mientras que en el baño turco la persona disfrutará de calor con una alta concentración de humedad. De ahí su nombre de sauna húmeda.

Adicionalmente, podría interesarte saber que combinar sauna y baño turco es muy frecuente, ya que, de esta manera, varía el nivel de la temperatura corporal en favor de algún tipo de terapia específica. Así, aprovecharás los beneficios del baño turco para mejorar las alergias y los problemas respiratorios.

Ten presente que lo indicado es entrar a la sauna y, pasados 15 o 20 minutos dentro de él, la persona deberá salir y tomar una ducha, para limpiar la piel. Inmediatamente, podrá ingresar a la sala de baño turco por un lapso de tiempo igual al de la sauna. Este mismo procedimiento debe repetirse, si planeas combinar la sauna con el jacuzzi.

Sauna: beneficios y contraindicaciones

La interrogante sobre para qué sirve el sauna, suele ir junto con otras preguntas como: ¿La sauna adelgaza? ¿Cómo usar la sauna para aprovecharla al máximo? Por ello, a continuación, aclararemos dichas dudas, enumerando los principales beneficios obtenidos tras usar constantemente la sala de sauna.

 

Favorece la salud de la piel

La sauna para favorecer la salud de la piel ha sido usada desde tiempos remotos, ya que el calor generado en la sala se encarga de abrir cada uno de los poros de la piel. En este sentido, favorece la liberación de toxinas a través de la sudoración, por lo que ayuda a limpiar y brindar una textura más lozana en la piel de niños y adultos.

Además, al tratar la piel con estas sesiones de vapor seco, la estarás preparando para aplicar sobre ella algún suero o aceite hidratante que penetrará en profundidad, debido a la condición de los poros.

Un aspecto a tener en consideración es que con el sauna cuidamos la piel y perdemos líquido, pero no ocurre quema de grasa, por lo que, a pesar de que el metabolismo se acelera un poco, el famoso mito de pasar horas en el sauna para adelgazar es falso.

 

Incrementa el volumen de masa muscular

La ganancia de masa muscular se da en el cuerpo humano debido a la proteína consumida y sintetizada, es decir, la ingesta proteica nutre los músculos, lo que, sumado al ejercicio, aumenta progresivamente la masa.

Dicha proteína se degrada naturalmente y el sauna es una alternativa para frenar dicho proceso, para así optimizar la sintetización. Todo ello, gracias al choque térmico generado. Claro está, tendrás que ser constante con las sesiones de calor seco, realizándolas al menos tres veces a la semana.

Mejora de las relaciones sociales

Vivimos en un mundo dominado por las pantallas. No podemos despegarnos ni un segundo de nuestro smartphone, tablet, portátil, ordenador o consola de videojuegos. Esta situación conlleva a la disminución de las relaciones sociales, ya que disfrutamos más hablar con las personas de manera virtual, que en un escenario real.

Las salas de sauna rompen con esta situación, ya que debido a la temperatura de 70°C concentrada en el sauna, no es posible ingresar ningún tipo de equipo eléctrico como los mencionados anteriormente. En este sentido, las personas no tendrán más opción que interactuar con los otros individuos que se encuentran compartiendo la sala con ellos. De esta manera, se logran fortalecer las relaciones sociales.

 

Libera las tensiones acumuladas

El estrés a causa de un largo día de trabajo genera usualmente nudos de tensión acumulados en el cuello y la espalda. Asimismo, una rutina de ejercicios fuerte en el gimnasio o al aire libre, se traduce en cansancio para los músculos y dolor en las articulaciones. En este sentido, una sesión en la sauna resultará conveniente, ya que la elevación del calor corporal se encarga de liberar el estrés y relajar la musculatura.

Los baños de vapor tienen grandes beneficios pero también suponen algunas contraindicaciones. Por ejemplo, la sauna no es conveniente para mujeres embarazadas, ya que podrían sofocarse. Asimismo, debes informarte sobre cómo usar el sauna, respetando el tiempo de cada sesión, ya que, si lo excedes, podrías generar un cuadro de deshidratación, mareos, vómito e incluso deteriorar tu cabello.

Además, a manera de recomendación, si ingresas a la sauna con niños, podrías llevar algún tipo de juguete. Quizá no sea lo más apropiado llevar la casa de los gritos de Harry Potter, pero otras opciones les permitirán distraerse mientras transcurre la sesión.

 

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