Aprende a purgar tu radiador toallero para alargar su vida útil

Última actualización: 19.04.21

 

Si cuentas con un radiador toallero en tu casa, es normal que después de un tiempo no brinde la misma eficacia que antes. Esto puede deberse a que el aire se ha acumulado en su interior, por lo que es necesario realizar una purga, mejorando de esta forma su rendimiento y disminuyendo el consumo energético.

 

El purgado es una tarea adecuada para cualquier tipo de sistemas de calefacción. En lo que a radiadores toalleros se refiere, purgar significa eliminar la concentración de aire que no permite una correcta circulación del agua por toda su estructura, causando por lo general que la parte superior del radiador esté más fría que la parte inferior. Es probable que esto produzca fallas en el funcionamiento del radiador, por lo que intentarás aumentar la potencia para calentar de cualquier manera el espacio, produciendo un mayor gasto de energía eléctrica y aumentando el monto de la factura de luz, sin mejorar realmente los resultados.

 

¿Cuándo se debe purgar un radiador toallero?

Existen diferentes formas de saber que el radiador no está funcionando de manera óptima, pero la principal es cuando ya no calienta la estancia igual que antes y los peldaños, rieles o tubos superiores están fríos. También, es posible escuchar algunos ruidos al encenderlo, durante su uso e incluso mientras está apagado.

Lo más recomendable es purgar el radiador en los meses de septiembre u octubre, de esta manera, podrás tener el equipo totalmente funcional para la temporada de frío en invierno, que normalmente va desde noviembre hasta enero. De igual forma, realizar un purgado anual es lo más apropiado para un mejor rendimiento, incluso si es uno de los mejores radiadores toalleros del 2021 (puedes encontrar en este enlace unas opciones de compra)

Después de repararlo o modificarlo de alguna manera, también es importante purgar antes de usar. Toma en cuenta que purgar el aparato es un trabajo fácil y rápido para mantenerlo en el mejor estado posible, así como alargar su vida útil, pero no es un sistema infalible, por lo que no te garantiza una solución frente a otras fallas que un equipo de este tipo podría tener.

En caso de que los problemas no se resuelvan después de que purgues el radiador toallero, entonces es momento de pedir ayuda profesional independiente o llamar al servicio técnico del producto, para realizar un mejor diagnóstico, ya que lo más probable es que el problema esté asociado a inconvenientes técnicos, ya sea que el termostato esté averiado, tenga fugas de algún tipo o sus tuberías se encuentren obstruidas.

 

Pasos y recomendaciones para purgar un radiador toallero

Para purgar el radiador toallero solo es necesario abrir una pequeña válvula que hace posible la expulsión de aire, pero para esto debes contar con algunas herramientas que podrías tener en casa o adquirir fácilmente en un establecimiento que proporcione utensilios para bricolaje.

Necesitarás una toalla o un bol para dejar caer el agua, así como una llave para radiador o destornillador plano y una llave inglesa o hexagonal. En caso de que no dispongas de estas herramientas, una moneda delgada puede ayudar con la tarea, depende principalmente de tu modelo de radiador y el acceso hacia la válvula para purgar.

Al reunir todas las herramientas lo primero que debes hacer es apagar la calefacción completamente, ya que de otra forma es posible que el aire pueda entrar nuevamente al sistema del radiador e incluso incrementarse. También, es importante esperar que el equipo se enfríe, lo que normalmente sucede pasado los 20 minutos desde la desconexión, de esta manera, reduces el peligro de sufrir quemaduras y el trabajo es más eficiente.

El siguiente paso es abrir todas las válvulas termostáticas (TRV) con las que cuente el radiador, así como las cerraduras en caso de que tenga alguna. Para abrir las válvulas de forma correcta debes retirar las tapas y girar en el sentido contrario a las agujas del reloj, ya sea usando una llave hexagonal o inglesa.

Es posible que el radiador tenga más de una válvula, pero es importante localizar la válvula principal con la que podrás purgar el aparato. Por lo general, esta se encuentra en el área superior del toallero y tiene un tornillo de forma cuadrada o hexagonal. Este también podría tener una ranura en su superficie, que te brinda mayor practicidad para usar un destornillador plano en el caso de que no tengas disponible una llave para radiador.   

Una vez encontrada el área para purgar, puedes colocar la toalla debajo de la válvula o en el suelo si se te hace más cómodo. Después, debes girar el tornillo de forma lenta en el sentido contrario a las agujas del reloj. Es probable que escuches un silbido, menor al que hace una tetera u olla a presión durante su uso. Esto se debe a que estás eliminando el aire y el vapor del interior del radiador.

Cuando el aire haya salido por completo es posible que el agua siga burbujeando en la válvula, por lo que debes girar nuevamente el tornillo en el sentido contrario y cerrarlo. Si el aire sale completamente del radiador y este no expulsa agua, quiere decir que se ha quedado sin la presión necesaria para funcionar correctamente, entonces debes llenarlo nuevamente para continuar su uso.

También, puedes verificar el medidor en la caldera para conocer con mayor exactitud la presión de agua, que debe estar entre 1 y 1,5 bares, si está en 0 quiere decir que el equipo no está funcionando, pero no debe ser motivo de alarma, ya que es una característica frecuente después de purgarlo, pero volverá a la normalidad cuando esté lleno.

Para llenar el radiador toallero es recomendable consultar las instrucciones del producto, lo que te brinda mayor comprensión de las cantidades y forma de uso. Algunos sistemas con ventilación abierta se llenan automáticamente sin el paso anterior. Una vez que está lleno, ya puede ser utilizado de forma normal.

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