Algunos mitos sobre el uso correcto de nuestra calefacción

Última actualización: 06.12.19

 

Es lógico que, con la llegada del invierno, hasta las personas que más se preocupan por ahorrar energía y controlar el uso de sus electrodomésticos se ven obligadas a utilizar alguno de los sistemas de calefacción que ofrece el mercado actual. Algunos usuarios asocian una calefacción con un gasto elevado, pero son muchas las mentiras que se dicen sobre los sistemas de calefacción y su consumo. El desconocimiento sobre el funcionamiento de estos aparatos y las reales formas de ahorrar han permitido que se generen una serie de consejos sobre cómo podemos ahorrar en la factura eléctrica pero, en realidad, no tienen mucho de cierto.

Algunas de las preguntas más comunes relacionadas al consumo de los sistemas de calefacción y que nos pueden ir surgiendo en el día a día, debido a la gran confusión que existe en la actualidad con algunos usuarios y este tema, pueden ser, por ejemplo: ¿acaso encender la calefacción para luego apagarla puede ayudar a ahorrar más que dejarla constantemente encendida? o ¿cerrar el radiador en una sola de las habitaciones aumentará el consumo energético en el resto de la casa?

Un hogar español, normalmente, consume un aproximado de 10.521 kilovatios por hora o kWh al año, pudiéndose afirmar que prácticamente la mitad se destina exclusivamente al sistema de calefacción que tengas instalado, intensificándose sobre todo en la temporada de invierno. Por este motivo, es muy importante que tengamos presente darles un uso correcto a estos aparatos, tomando en cuenta una serie de medidas y recomendaciones que nos puedan orientar para lograr pagar un poco menos en la factura.

A continuación, desmontamos varios de los mitos más escuchados y conocidos en la red sobre cómo ahorrar en nuestra factura eléctrica y revelamos la verdad, de manera que puedas realmente ahorrar en tu consumo.

 

Los principales mitos sobre el uso de una calefacción

 

La mejor solución: El calor azul

Por más que la publicidad trate de hacer creer que los sistemas de calefacción conocidos como calor azul son las mejores alternativas para calentar tu casa, la realidad sobre estos modelos es distinta. Los calefactores de calor azul no se consideran la mejor alternativa al momento de calentar tu casa. Estos modelos funcionan de una manera similar que los radiadores eléctricos de aceite, pero a diferencia de estos, utilizan otro tipo de combustible en su interior. Muchos usuarios aseguran que todos aquellos sistemas que se calientan por medio de una resistencia terminan siendo los más ineficientes, así como los más caros.

 

 

No existe ninguna calefacción que utilice paneles solares

En general, siempre se ha pensado que los paneles solares no contribuyen a los sistemas de calefacción que tenemos en casa, por lo que muchas veces no les damos la atención que realmente merecen. Sin embargo, para quienes no sepan, existen paneles solares térmicos, los cuales incorporan un pequeño depósito que permite acumular el calor generado por la energía solar que se va absorbiendo durante todo el día, por lo que en realidad sí llegan a contribuir con el sistema de calefacción que tengas en tu vivienda.

Estudios han determinado que dichos paneles solares permiten ahorrar aproximadamente hasta un 70% de agua caliente. Además, en cuanto a calefacción, estos sistemas permiten un ahorro del 40%. Por esto, es muy recomendable que, en caso de contar con un sistema de paneles solares térmicos para el agua caliente, lo ampliemos para poder apoyar a la calefacción, ya que esa instalación te permitirá reducir el consumo energético cada mes.

 

Se necesitan radiadores grandes para utilizar una caldera de condensación

Algunos usuarios tienen una gran confusión, ya que piensan que las calderas de condensación admiten únicamente los radiadores de tamaño grande para distribuir correctamente el calor por tu vivienda. Esto no es para nada cierto, por lo que es importante saber que los radiadores que tienen un tamaño estándar son perfectamente compatibles con las calderas de condensación. Sin embargo, lo que sí es cierto es que se puede conseguir un aumento en el ahorro utilizando unos radiadores de gran tamaño, ya que la caldera trabajaría a una menor potencia, lo que se traduciría en un consumo más reducido.

Hay que recordar que las calderas de condensación cuentan con un rendimiento mucho mayor en comparación con las calderas convencionales. Estos modelos se diferencian porque las calderas de condensación aprovechan una gran parte del calor que se genera cuando se expulsan los gases causados por la combustión. Además, estas calderas deben estar presentes como nuestra primera opción, en caso de contar con una calefacción de gas en nuestra vivienda.

 

 

Es poco el calor que se escapa con las ventanas abiertas

Aunque no lo creamos, hay personas que piensan que el calor que se escapa de una habitación con la ventana abierta no se refleja notablemente en la factura eléctrica, por lo que no se preocupan por cerrar por completo las ventanas ni prestan la atención necesaria al tema del aislamiento de las habitaciones, olvidando cubrir bien las rendijas de las ventanas y demás salidas de aire.

Estudios realizados por la organización de consumidores afirma que los calefactores utilizan hasta una cuarta parte de la energía total producida en los hogares tan sólo para cubrir la pérdida de temperatura que se escapa gracias a una habitación sin aislamiento. Además, se recomienda instalar algún tipo de burletes en las puertas y ventanas de tu vivienda. Con esto, podrás evitar cualquier fuga de aire, llegando a reducir aproximadamente en un 40% la pérdida de calor.

Por otro lado, los sistemas de doble cristal también te ayudarán a reducir en un 50% las pérdidas de calor y, en caso de no contar con doble cristal, puedes utilizar una lámina reflectante térmica en la ventana, lo que te ayudará a reducir aún más las pérdidas de calor.

 

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